LA AGRUPACIÓN CULTURAL Y MUSICAL “TIERRA DEL OURO” NOS DEDICÓ ESTE SIMPÁTICO SAINETE:
XXV ANIVERSARIO FESTIVAL DEL BOTILLO DE TURIENZO CASTAÑERO
Sainete cómico en un solo acto de alabanza a los botillos del Bierzo
(Narrador)
Nació humilde, práctico y sencillo.
Jamás tuvo mecenas por padrinos, ni feudos que sostuvieran su existencia. Si acaso, algún que otro sorprendido admirador que dudaba ocultamente de sus propiedades.
El desprecio, no era la palabra adecuada que pudiera reflejar su creación, ya que ante el hambre, cualquier cosa que pudiera llevarse a la boca, era bien recibida.
D. Botillo, era jovial, recio, sincero y con carácter.
Desde su nacimiento, tenía por color, el rojo característico del pimentón y la guindilla, que le hacían más real y de mayor abolengo si cabe, en las preferencias gastronómicas de los comensales.
No escatimó fuerzas para complacer a todos aquellos, que sigilosamente y con temor, se acercaban a su plato.
Los había que dudaban de la realidad de semejante manjar, pues no en vano su creación, no dejaba de ser producto de la humildad, y del ingenio necesitado por nuestros antepasados, para sufragar las carencias alimenticias con el aprovechamiento total del gorrino, don Marrano.
No tuvo cuna de reyes ni mitra de apostolado.
Su corte, fue el aposento que día tras día recreaba sus admirados andares, ante la mirada embelesada de su hacedor, y la garantía de que su crecimiento se cumpliría escrupulosamente, hasta la hora del juicio final.
Nunca tuvo envidia. Fue envidiado.
Jamás lloró. Hacía llorar.
Se licenció con Alfonso X el sabio, cuando las cantigas embelesaban el poco tiempo libre del sufrido agricultor, y se doctoró en pleno siglo XX, en opíparas mesas de tertulias y certámenes dentro y fuera de nuestro Bierzo.
El éxito le llegó progresivamente, hasta el punto de que sus parientes mas cercanos, llenos de pedigrí y recuerdos de la infancia, notaron en sus carnes, el azote de la indiferencia.
No podía ser, que su hidalguía quedara obscurecida por la figura horripilante de este congénere, más bien amorfo, pero triunfador en mas de mil banquetes.
Así que lo que tenía que llegar, llegó.
Fray Chorizo y Sor Androlla incapaces de soportar la presión a la que estaban sometidos por el culto a don Botillo, le recriminaron a este, el exceso de protagonismo que año tras año estaba adquiriendo en el mundo de la gastronomía.
(Fray chorizo)
¡No aguanto más! Dijo fray Chorizo.
Como puede ser, que una cosa tan mal hecha. Picuda, con huesos, deforme, de sabor no más lejano que el mío, ¿me haya arrinconado miserablemente en la alacena?
Si yo, soy guapo, cilíndrico, uniforme.
Tengo carnes de la mejor textura, me expreso libremente en el cocido, con o sin garbanzos. Combino perfectamente con alubias, lentejas, y verduras y me utilizan libremente en los bocadillos.
¿Cómo puede ser que con semejantes cualidades, me haya dejado en el anonimato?
(Sor Androlla)
Mi querido fray Chorizo, no te excites (dice Sor Androlla). Que yo, con el cuerpo mas lozano que el tuyo, mas rollizo y si cabe mas ancho, pero casi siempre de un solo cuerpo, en cuyo interior nacen esencias externas de nuestro padre, con los pellejos a veces, no muy depilados, y con los tocinillos adecuados para lubrificar las patatas y las verduras, no encuentro sitio en el puchero.
(fray chorizo)
¡A donde hemos llegado, contesta fray chorizo.!
Toda la vida presumiendo de importancia, con unas características adecuadas para convertirme en el rey de la conserva. Envidiado por el verano, deseado en el invierno, recordado en primavera e idolatrado en otoño. Y ahora, un payaso colorado. Lleno de huesos picudos, de rabos y de centellas, nos ha dejado en ridículo.
(sor androlla)
¡Por Dios! No diga eso. Contesta Sor Androlla.
Ha de pensar su merced, que aquí donde me ve, jamás puse impedimento alguno, para que mis atributos combinasen de vez en cuando con los suyos, incluso, hemos participado juntos, en cientos de cocidos, con uñas y espinazos, con la sopa de fideo, y jamás os di el coñazo.
(don botillo)
¡Alto ahí!
No sigáis por esos derroteros, que yo vuestro primo don Botillo, no soy mas, que una humilde vejiga repleta de elementos circunstanciales, que introducidos con mucho cariño, y adobados por manos sencillas, me recuerda que nuestros orígenes son los mismos. Por todo ello, nunca he de olvidar que allá en cuantas mesas mi presencia sea requerida, y mis atributos loados, vuestra compañía hará mas fuerte nuestra presencia.
¡Vivan pues estos manjares!,
de rojizo pimentón,
que gustan pues un montón,
y se hace en estos lares.
Que vivan también estos pueblos,
llenos de orgullo y pasión,
de profundo corazón,
y a la vez, con gran desvelo
sea pues, hoy el comienzo
de una buena relación
de esta alegre agrupación
con las gentes de Turienzo.
Priquilo
Agrupación Cultural y Musical TIERRA DEL OURO
Turienzo Castañero, Febrero de 2010.
Para todas las gentes de Turienzo Castañero, y en especial para la presidenta del club, la simpática, agradable y estudiosa Rocío, en recuerdo de nuestra visita a su pueblo, y para que no olviden jamás este xxv aniversario del Festival del Botillo-
**Gracias a vosotros, amigos de “TIERRA DEL OURO” por haber adornado con vuestras notas de color y vuestra desbordada alegría la fiesta del xxv Aniversario de esta humilde casa, a la cual desde entonces, vosotros también pertenecéis**

La fuente de la risa





